viernes, 7 de junio de 2013

CAMBIOS Y ADAPTACIONES EN EL CONFUCIANISMO. LA ETAPA FORMATIVA.

A lo largo de los siglos el confucianismo experimentó numerosas transformaciones: en el siglo II a.e.c. se convirtió en religión oficial, entre los siglos III-VII acusó el contacto con el taoísmo y el budismo, y en el siglo XIX sufrió la presión europea, que dio un vuelco al pensamiento confucianista.


Desde la muerte de Confucio hasta el siglo II a.e.c. se puede hablar de una etapa formativa del mensaje confuciano. Esta etapa coincide con una época complicada para el país, en la que no había un gobierno estable y los letrados (ju-chia = hombres débiles) estaban en desventaja frente a los hombres de guerra. Ni Confucio ni Mencio consiguieron el apoyo que buscaban en sus gobernantes para llevar a cabo su programa político regenerador, al contrario, los gobernantes en algunos casos persiguieron a los confucianistas y quemaron sus escritos, como ocurrió durante la dinastía Ch'in, ya que tendían a idealizar a los gobernantes del pasado y los presentaban comparándolos con los del presente, que siempre resultaban desfavorecidos.
En esta etapa formativa se desarrollaron interpretaciones diferentes respecto de la naturaleza humana, asunto en el que Confucio no expresó ninguna opción. Mientras Mencio defendía la intrínseca bondad del ser humano, Hsün-tzu (298?-238? a.e.c.) planteaba su intrínseca maldad; estas interpretaciones eran indiferentes desde el punto de vista religioso, ya que la moral confuciana tenía de todas formas un interés idéntico: servía tanto para sujetar al malo de naturaleza como para fortalecer al bueno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada