jueves, 29 de enero de 2015

Caín (lugar).

(heb.,kayin, herrero ). Una ciudad en Judá (Josué 15:57).

La caída.

Se narra la caída del hombre en Génesis 3 como un hecho histórico, no como un mito. Está en un contexto de datos históricos. Aunque no se vuelve a hacer referencia a ella en el AT, el NT la considera un acontecimiento lit. e histórico Romanos 5:12, 13;1 Corintios 15:22; 1 Timoteo 2:14). Algunos filósofos y teólogos creen que el relato es una alegoría que describe el despertar del hombre de un estado bruto de conciencia propia y personalidad; es decir, una caída hacia arriba, en vez de hacia abajo, pero tal explicación está en conflicto directo con la enseñanza bíblica. No hay duda de que Pablo interpreta el relato lit. y ve en la caída el origen del pecado en la raza humana. El punto de vista bíblico del pecado y la redención da la caída por sentado.
 
El pecado que significó la caída tenía que ver con el hecho de que Adán y Eva
desobedecieron la palabra de Dios ( Génesis 3:1-4) y desafiaron la bondad
de Dios imputándole un mal motivo (Génesis 3:5). Pero principalmente consitió en desobedecer la ley de Dios. El efecto de la caída, como señala
Génesis 4 y el resto de la Biblia explícita e implícitamente, no fue solamente la
alienación inmediata de Dios para Adán y Eva, sino la culpa y la depravación
para toda su posteridad y la maldición de la tierra. Se cumple la redención de la
caída y de sus efectos en Cristo (ver romanos 5:12-21; 1 Corintios15:21, 22, 45-49).

Cadera y muslo.

Expresión que únicamente se encuentra en Jueces 15:8 (RVR-1960; RVA traduce en el muslo y en la cadera ) para hablar de la manera en que Sansón cumplió su promesa de matar a los filisteos (sin piedad, como explica BA; ver nota en BA también).

Cadena.

Véase cadenas.

Cabezal.

Véase cabecera.

miércoles, 28 de enero de 2015

Escritura cuneiforme.

Escritura cuneiforme.
La escritura cuneiforme es comúnmente aceptada como una de las formas más antiguas de expresión escrita, según el registro de restos arqueológicos.1
A finales del IV milenio a.C., los sumerios comenzaron a escribir su idioma mediante pictogramas, que representaban palabras y objetos, pero no conceptos abstractos. Una muestra de esta etapa la podemos observar en la tablilla de Kish. Hacia 2600 a.C. los símbolos pictográficos ya se diferenciaban claramente del ideograma original, y al finalizar ese milenio, con objeto de hacer más fácil la escritura, ya eran completamente diferentes.
La escritura cuneiforme fue adoptada por otras lenguas: acadia, elamita, hitita y luvita, e inspiró a los alfabetos del antiguo persa y el ugarítico.
El cuneiforme se escribió originalmente sobre tablillas de arcilla húmeda, mediante un tallo vegetal biselado en forma de cuña, de ahí su nombre. Durante el período acadio comenzaron también a utilizarse el metal y la piedra. El término cuneiforme proviene del latín cuneus 'cuña' por la forma de las incisiones, aunque un antiguo poema sumerio las denomina gag 'cuña(s)'.2
En un principio, la escritura a base de pictogramas no era adecuada para escribir conceptos abstractos, los verbos y sus tiempos, los pronombres, etc. Por ello, se comenzaron a utilizar ciertos símbolos con valor fonético silábico. Así, por ejemplo, dado que en sumerio las palabras ajo y dar eran homófonas (sum), el mismo símbolo que se utilizaba para aquél comenzó a usarse con valor fonético para éste. Con el paso del tiempo, aplicando similitudes semejantes, se creó un corpus silábico, usado preferentemente para expresar ciertos elementos gramaticales y conceptos abstractos.
El sumerio era una lengua aglutinante, por ello, cuando los acadios adoptaron el cuneiforme para su propia lengua semítica, dado que el valor fonético y el ideográfico podían confundirse fácilmente, desarrollaron estos unos signos determinantes que indicaban cómo debía leerse cada símbolo. Al final de este proceso, por ejemplo, el símbolo que se leía como an, además del silábico, podía tener otros dos significados: el concepto dios o cielo y un determinante para indicar que algo tenía naturaleza divina o celeste.
Evolución del ideograma "cabeza", 3000–1000 a.C.
En algunos conjuntos de tablillas, como los de Uruk, se han contado hasta 2000 signos cuneiformes diferentes. En los siglos sucesivos, tal variedad se redujo enormemente, hasta que durante el período acadio eran usados con asiduidad unos 600.

Índice

Descubrimiento

Europa tuvo constancia de esta escritura gracias al culto y noble italiano Pietro della Valle. Este incansable viajero y explorador hizo escala en Persépolis aproximadamente hacia el año 1621. Una vez allí, no sólo dejó constancia por escrito de la magnífica y antigua capital de los aqueménidas, pues también copió una serie de peculiares signos grabados en las ruinas de las puertas del palacio de dicha ciudad y que además figuraban en tres versiones. Thomas Hyde acuña el término de cuneiforme a estas inscripciones en 1700, cuando este profesor de Oxford publica un trabajo que versa sobre los logros obtenidos por Della Valle. El título de su obra: “Dactuli pyramidales seu cuneiformes”, dio nombre a esta original escritura.3

Descifrado

Años más tarde, en 1835 Henry Rawlinson, un oficial de la armada británica, encontró la Inscripción de Behistún, en un acantilado en Behistún en Persia. Tallada durante el reinado del rey Darío I de Persia (522 a. C. - 486 a. C.), consistía en textos idénticos escritos en los tres lenguajes oficiales del imperio: persa antiguo, babilonio y elamita. La importancia de la inscripción de Behistún para el descifrado de la escritura cuneiforme es equivalente al de la piedra de Rosetta para el descifrado de los jeroglíficos egipcios.
Rawlinson dedujo correctamente que el persa antiguo usaba un alfabeto silábico y lo descifró correctamente. Trabajando de forma independiente, el asiriólogo irlandés Edward Hincks también contribuyó al descifrado. Después de traducir el persa, Rawlinson y Hincks comenzaron a traducir los otros. En gran medida fueron ayudados por el descubrimiento de la ciudad de Nínive por parte de Paul-Émile Botta en 1842. Entre los tesoros descubiertos por Botta estaban los restos de la gran biblioteca de Asurbanipal, un archivo real que contenía varios miles de tablas de arcilla cocidas con inscripciones cuneiformes.
En 1851, Hincks y Rawlinson, podían leer ya 200 signos babilonios. Pronto se les unieron otros dos criptólogos, un joven estudiante de origen alemán llamado Julius Oppert y el versátil orientalista británico William Henry Fox Talbot. En 1857 los cuatro hombres se conocieron en Londres y tomaron parte en el famoso experimento para comprobar la precisión de sus investigaciones.
Edwin Norris, el secretario de la Real Sociedad Asiática, le dio a cada uno de ellos una copia de una inscripción recientemente descubierta datada en el reinado del emperador asirio Tiglath-Pileser I. Un jurado de expertos fue convocado para examinar las traducciones resultantes y certificar su exactitud. Las traducciones resultantes de los cuatro expertos coincidían en todos los puntos esenciales. Hubo por supuesto algunas pequeñas discrepancias. El inexperto Talbot había cometido unos cuantos errores, y la traducción de Oppert contenía unos cuantos pasajes dudosos debido a que el inglés no era su lengua materna. Pero las versiones de Hincks y Rawlinson eran virtualmente idénticas. El jurado declaró su conformidad, y el descifrado de la escritura cuneiforme acadia pasó a ser un hecho consumado.

Uso

Los signos cuneiformes eran escritos por escribas usando cuñas principalmente sobre tablillas, casi siempre de arcilla y ocasionalmente de metal, que luego se guardaban en una suerte de primitivas bibliotecas, escrupulosamente organizadas, que servían para el aprendizaje de futuros escribas. Estas bibliotecas pertenecían a la escuela de cada ciudad o, a veces, a colecciones particulares.
Las tabillas estaban escritas en un número variable de columnas y contenían:
  • La serie y el número de la tablilla en esa serie, para su correcta catalogación.
  • El texto.
  • Colofón, que contiene a su vez la primera línea de la siguiente tablilla, el propietario, el año de reinado del soberano correspondiente, en ocasiones los títulos del mismo, la ciudad de la escuela y el nombre del escriba y raramente, el autor.
Nótese el parecido de ese sistema con la operativa moderna de los protocolos de escribanos y notarios.
Evidentemente el uso no quedaba restringido a las tablillas; por ejemplo encontramos escritos en los ladrillos de la Babilonia del primer milenio el nombre de Nabucodonosor II.

Transliteración

La escritura cuneiforme tiene un formato específico de transliteración. Debido a la polivalencia del sistema de escritura, la transliteración no es únicamente sin pérdida, sino que además puede contener más información que el documento original.Por ejemplo, el signo DINGIR en un texto hitita puede representar tanto la sílaba hitita an, o puede ser parte de una frase acadia, representando la sílaba il, o puede ser un sumerograma, representando el significado sumerio original, dios.
De este modo, en ambientes cultos (escuelas de escribas) o ante falta de palabras formadas se utilizaba el idioma sumerio, en el que cada palabra equivale a un signo, mientras que ese mismo signo podía ser una sílaba en, por ejemplo, neobabilónico, en un primer paso hacia el sistema de letras latino.

Unicode

La escritura cuneiforme forma parte del estándar Unicode desde la versión 5.0 de julio de 2006, codificada en dos bloques diferentes pertenecientes al plano suplementario multilíngüe (SMP).4
  • Bloque U+12000–U+1237F: escritura cuneiforme, 879 caracteres.
  • Bloque U+12000–U+1237F: numerales y signos de puntuación, 103 caracteres.

Referencias


  • El equipo de Gunther Dreyer, del Instituto de Arqueología Alemán halló en 1997, en Umm el-Qaab, cerca de Abidos, un conjunto de 300 vasijas y tablillas de arcilla con escritura jeroglifica egipcia, datadas mediante carbono-14 de 3400 a 3200 a. C, posiblemente, los más antiguos documentos de escritura conocidos.

  • Piotr Michalowski, 2004, pp. 25.

  • Mitos Mesopotámicos, Henrietta McCall, 1994

    1. Unicode, Inc. «New Characters». Unicode 5.0.0 (en inglés).

    Bibliografía

    • Michalowski, Piotr (2004). «2. Sumerian». En R. D. Woodard. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 19–59. ISBN 0 521 56256 2.
    • Stolper, Matthew W. (2004). «3. Elamite». En R. D. Woodard. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 60–94. ISBN 0 521 56256 2.
    • Huehnergard, John; Woods, Christopher (2004). «8. Akkadian and Eblaite». En R. D. Woodard. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 218–287. ISBN 0 521 56256 2.
    • Watkins, Calvert (2004). «18. Akkadian and Eblaite». En R. D. Woodard. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 551–575. ISBN 0 521 56256 2.

    Enlaces externos

    Cuneiforme.

    Escritura cuneiforme.
    La escritura cuneiforme es comúnmente aceptada como una de las formas más antiguas de expresión escrita, según el registro de restos arqueológicos.1
    A finales del IV milenio a.C., los sumerios comenzaron a escribir su idioma mediante pictogramas, que representaban palabras y objetos, pero no conceptos abstractos. Una muestra de esta etapa la podemos observar en la tablilla de Kish. Hacia 2600 a.C. los símbolos pictográficos ya se diferenciaban claramente del ideograma original, y al finalizar ese milenio, con objeto de hacer más fácil la escritura, ya eran completamente diferentes.
    La escritura cuneiforme fue adoptada por otras lenguas: acadia, elamita, hitita y luvita, e inspiró a los alfabetos del antiguo persa y el ugarítico.
    El cuneiforme se escribió originalmente sobre tablillas de arcilla húmeda, mediante un tallo vegetal biselado en forma de cuña, de ahí su nombre. Durante el período acadio comenzaron también a utilizarse el metal y la piedra. El término cuneiforme proviene del latín cuneus 'cuña' por la forma de las incisiones, aunque un antiguo poema sumerio las denomina gag 'cuña(s)'.2
    En un principio, la escritura a base de pictogramas no era adecuada para escribir conceptos abstractos, los verbos y sus tiempos, los pronombres, etc. Por ello, se comenzaron a utilizar ciertos símbolos con valor fonético silábico. Así, por ejemplo, dado que en sumerio las palabras ajo y dar eran homófonas (sum), el mismo símbolo que se utilizaba para aquél comenzó a usarse con valor fonético para éste. Con el paso del tiempo, aplicando similitudes semejantes, se creó un corpus silábico, usado preferentemente para expresar ciertos elementos gramaticales y conceptos abstractos.
    El sumerio era una lengua aglutinante, por ello, cuando los acadios adoptaron el cuneiforme para su propia lengua semítica, dado que el valor fonético y el ideográfico podían confundirse fácilmente, desarrollaron estos unos signos determinantes que indicaban cómo debía leerse cada símbolo. Al final de este proceso, por ejemplo, el símbolo que se leía como an, además del silábico, podía tener otros dos significados: el concepto dios o cielo y un determinante para indicar que algo tenía naturaleza divina o celeste.
    Evolución del ideograma "cabeza", 3000–1000 a.C.
    En algunos conjuntos de tablillas, como los de Uruk, se han contado hasta 2000 signos cuneiformes diferentes. En los siglos sucesivos, tal variedad se redujo enormemente, hasta que durante el período acadio eran usados con asiduidad unos 600.

    Índice

    Descubrimiento

    Europa tuvo constancia de esta escritura gracias al culto y noble italiano Pietro della Valle. Este incansable viajero y explorador hizo escala en Persépolis aproximadamente hacia el año 1621. Una vez allí, no sólo dejó constancia por escrito de la magnífica y antigua capital de los aqueménidas, pues también copió una serie de peculiares signos grabados en las ruinas de las puertas del palacio de dicha ciudad y que además figuraban en tres versiones. Thomas Hyde acuña el término de cuneiforme a estas inscripciones en 1700, cuando este profesor de Oxford publica un trabajo que versa sobre los logros obtenidos por Della Valle. El título de su obra: “Dactuli pyramidales seu cuneiformes”, dio nombre a esta original escritura.3

    Descifrado

    Años más tarde, en 1835 Henry Rawlinson, un oficial de la armada británica, encontró la Inscripción de Behistún, en un acantilado en Behistún en Persia. Tallada durante el reinado del rey Darío I de Persia (522 a. C. - 486 a. C.), consistía en textos idénticos escritos en los tres lenguajes oficiales del imperio: persa antiguo, babilonio y elamita. La importancia de la inscripción de Behistún para el descifrado de la escritura cuneiforme es equivalente al de la piedra de Rosetta para el descifrado de los jeroglíficos egipcios.
    Rawlinson dedujo correctamente que el persa antiguo usaba un alfabeto silábico y lo descifró correctamente. Trabajando de forma independiente, el asiriólogo irlandés Edward Hincks también contribuyó al descifrado. Después de traducir el persa, Rawlinson y Hincks comenzaron a traducir los otros. En gran medida fueron ayudados por el descubrimiento de la ciudad de Nínive por parte de Paul-Émile Botta en 1842. Entre los tesoros descubiertos por Botta estaban los restos de la gran biblioteca de Asurbanipal, un archivo real que contenía varios miles de tablas de arcilla cocidas con inscripciones cuneiformes.
    En 1851, Hincks y Rawlinson, podían leer ya 200 signos babilonios. Pronto se les unieron otros dos criptólogos, un joven estudiante de origen alemán llamado Julius Oppert y el versátil orientalista británico William Henry Fox Talbot. En 1857 los cuatro hombres se conocieron en Londres y tomaron parte en el famoso experimento para comprobar la precisión de sus investigaciones.
    Edwin Norris, el secretario de la Real Sociedad Asiática, le dio a cada uno de ellos una copia de una inscripción recientemente descubierta datada en el reinado del emperador asirio Tiglath-Pileser I. Un jurado de expertos fue convocado para examinar las traducciones resultantes y certificar su exactitud. Las traducciones resultantes de los cuatro expertos coincidían en todos los puntos esenciales. Hubo por supuesto algunas pequeñas discrepancias. El inexperto Talbot había cometido unos cuantos errores, y la traducción de Oppert contenía unos cuantos pasajes dudosos debido a que el inglés no era su lengua materna. Pero las versiones de Hincks y Rawlinson eran virtualmente idénticas. El jurado declaró su conformidad, y el descifrado de la escritura cuneiforme acadia pasó a ser un hecho consumado.

    Uso

    Los signos cuneiformes eran escritos por escribas usando cuñas principalmente sobre tablillas, casi siempre de arcilla y ocasionalmente de metal, que luego se guardaban en una suerte de primitivas bibliotecas, escrupulosamente organizadas, que servían para el aprendizaje de futuros escribas. Estas bibliotecas pertenecían a la escuela de cada ciudad o, a veces, a colecciones particulares.
    Las tabillas estaban escritas en un número variable de columnas y contenían:
    • La serie y el número de la tablilla en esa serie, para su correcta catalogación.
    • El texto.
    • Colofón, que contiene a su vez la primera línea de la siguiente tablilla, el propietario, el año de reinado del soberano correspondiente, en ocasiones los títulos del mismo, la ciudad de la escuela y el nombre del escriba y raramente, el autor.
    Nótese el parecido de ese sistema con la operativa moderna de los protocolos de escribanos y notarios.
    Evidentemente el uso no quedaba restringido a las tablillas; por ejemplo encontramos escritos en los ladrillos de la Babilonia del primer milenio el nombre de Nabucodonosor II.

    Transliteración

    La escritura cuneiforme tiene un formato específico de transliteración. Debido a la polivalencia del sistema de escritura, la transliteración no es únicamente sin pérdida, sino que además puede contener más información que el documento original.Por ejemplo, el signo DINGIR en un texto hitita puede representar tanto la sílaba hitita an, o puede ser parte de una frase acadia, representando la sílaba il, o puede ser un sumerograma, representando el significado sumerio original, dios.
    De este modo, en ambientes cultos (escuelas de escribas) o ante falta de palabras formadas se utilizaba el idioma sumerio, en el que cada palabra equivale a un signo, mientras que ese mismo signo podía ser una sílaba en, por ejemplo, neobabilónico, en un primer paso hacia el sistema de letras latino.

    Unicode

    La escritura cuneiforme forma parte del estándar Unicode desde la versión 5.0 de julio de 2006, codificada en dos bloques diferentes pertenecientes al plano suplementario multilíngüe (SMP).4
    • Bloque U+12000–U+1237F: escritura cuneiforme, 879 caracteres.
    • Bloque U+12000–U+1237F: numerales y signos de puntuación, 103 caracteres.

    Referencias


  • El equipo de Gunther Dreyer, del Instituto de Arqueología Alemán halló en 1997, en Umm el-Qaab, cerca de Abidos, un conjunto de 300 vasijas y tablillas de arcilla con escritura jeroglifica egipcia, datadas mediante carbono-14 de 3400 a 3200 a. C, posiblemente, los más antiguos documentos de escritura conocidos.

  • Piotr Michalowski, 2004, pp. 25.

  • Mitos Mesopotámicos, Henrietta McCall, 1994

    1. Unicode, Inc. «New Characters». Unicode 5.0.0 (en inglés).

    Bibliografía

    • Michalowski, Piotr (2004). «2. Sumerian». En R. D. Woodard. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 19–59. ISBN 0 521 56256 2.
    • Stolper, Matthew W. (2004). «3. Elamite». En R. D. Woodard. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 60–94. ISBN 0 521 56256 2.
    • Huehnergard, John; Woods, Christopher (2004). «8. Akkadian and Eblaite». En R. D. Woodard. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 218–287. ISBN 0 521 56256 2.
    • Watkins, Calvert (2004). «18. Akkadian and Eblaite». En R. D. Woodard. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 551–575. ISBN 0 521 56256 2.

    Enlaces externos

    Palacio de Festo


    Una entrada al palacio.
    Otra entrada al palacio.
    El Palacio de Festo es una estructura arquitectónica, ejemplo típico de la arquitectura minoica y de los palacios minoicos, situada en Festo, al sur de Creta.
    El Palacio viejo, como el de Cnosos, fue construido hacia el 2000 a. C. y estuvo en uso hasta el 1700 a. C. cuando fue destruido por el fuego. Sobre sus ruinas se construyó el Palacio nuevo que fue destruido hacia el 1500 a. C. como otros palacios minoicos.
    El Palacio nuevo tiene en el centro un peristilo, al lado del cual están las habitaciones; los almacenes y capillas están en la parte occidental; las habitaciones reales al norte; y las cámaras de trabajo al este. Al oeste de los almacenes está el área teatral, con los caminos de la procesión, y bajo los graneros del antiguo palacio. El propileo occidental, entrada monumental al palacio, es la estructura de este tipo más impresionante que se conoce.
    Algunas de las cosas allí encontradas se exhiben en el Museo Arqueológico de Heraclión.
    Después del abandono del Palacio algunas partes permanecieron ocupadas durante el llamado período postpalacial. En la Época Arcaica se construyó el templo de la Gran Madre o Rea en los restos del antiguo palacio, en la parte sur.
    Los palacios fueron estudiados por F. Halbherr y A. Taramelli desde 1884. Durante las excavaciones de la segunda mitad del siglo XX se hicieron trabajos de consolidación y restauración.

    Bibliografía

    • Poursat, Jean Claude, La Grèce préclassique, des origines à la fin du VIe siècle, Nouvelle histoire de l’Antiquité, vol. 1, Seuil, coll. «Points Histoire», 1995, ISBN 2-02-013127-7.

    Palacio de Cnosos.

    Plano del palacio.
    Altar de cuernos.
    El Palacio de Cnosos es el más importante de los palacios minoicos de Creta (Grecia). Fue construido hacia el 2000 a. C. y destruido por un terremoto antes de 1700 a. C., para ser reconstruido en los siguientes años. Sufrió destrucciones parciales hacia el 1650 a. C. e importantes antes del 1400 a. C., cuando fue abandonado para ser reutilizado después por los dorios y romanos.

    Índice

    Características

    Su superficie es de unos 17.000 construidos y disponía de más de 1.500 habitaciones. Al oeste y sur un muro lo delimita, pero no era una muralla defensiva.

    Ala oeste

    Columnas.
    Pithoi.
    Objetos.
    Pintura.
    El acceso es por el oeste y en esta parte hay tres pozos (koulourès) donde se depositaban los objetos de culto y las ofrendas. Desde la entrada se accede al propíleo oeste, donde seguramente el rey recibía a sus visitantes. Una puerta llevaba al corredor de la procesión (que tiene este nombre debido a la pintura en el muro que representaba portadores de ofrendas) y hoy se puede ver en parte por una reproducción ya que el original, como de otras, está en el museo de Heraklion. Tiene 18 almacenes sin ventanas con grandes jarras de aceite o de vino. Los almacenes comunicaban con los santuarios a nivel de la calle. Los muros están decorados con símbolos religiosos.

    Ala sudoeste

    El segundo acceso al palacio era por el sur, donde una puerta llevaba a los corredores sur y norte y de estos al patio central. Este corredor se llama de las pinturas de los lirios, porque se ha hallado allí un fresco llamado "príncipe de los lirios" de la que existe una reconstrucción polémica. Desde el ala sudoeste una escalera lleva al santuario de las tres columnas. A la derecha de la escalera una cámara rectangular, se piensa que fue un templo de época dórica consagrado a Rea. Detrás de este santuario estaba la gran sala de reuniones, y más al norte la sala del santuario donde se encontraba el fresco conocido como "la parisina".

    Ala este

    El ala este está construida sobre la pendiente de la colina y tiene cuatro niveles. La gran escalera, protegida por parapetos, estaba iluminada ingeniosamente, llevaba a las cámaras reales. Un corredor llevaba a la cámara de las hachas dobles (del símbolo grabado
    Cámaras reales.
    en las paredes), donde se encontraban algunas figuras de culto de época micénica. A ras de tierra, dos pilares marcan una sala iluminada por agujeros donde se han hallado vestigios de un trono sobre un baldaquino colocado sobre cuatro columnas, y que se supone era la sala de audiencias. Este conjunto es conocido como el megaron (Μέγαρον) del rey y una puerta al sur de la sala lleva a un corredor que llegaba al megaron de la reina donde se hallan los frescos más conocidos, los de los delfines, que hoy día son reproducciones, en el muro norte, y al otro lado está el fresco de la danzarina. Al oeste del megaron se halla la sala de baño de la reina con una especie de bañera de arcilla, y la cámara de aseo, con las letrinas. Una puerta permite el acceso a un pequeño patio llamado de las roscas de hilo, por las que están grabadas en el muro. En una pequeña cámara se halla la cámara del tesoro donde se han hallado objetos de gran valor de oro, marfil, y otros metales preciosos, y la famosa estatua de marfil conocida como "el acróbata".

    Ala norte

    En el ala norte el paso de entrada baja en pendiente hacia la puerta norte con dos bastiones simétricos uno a cada lado. En el bastión del oeste (reconstruido) hay una copia del fresco en relieve que representa la captura de un toro bravo en un campo de olivos. En la base se hallan muchas marcas, tridentes, estela, hachas dobles. En el extremo norte del corredor norte está la sala hipóstila, el techo de la cual está sostenido por ocho pilares y dos columnas, y es llamado Octroi, pues aquí era donde llegaba el camino que llevaba a las dos puertas de Cnosos: Katsamba y Amnisos.

    Ala noroeste

    En la parte noroeste hay un conjunto de edificaciones de época previa a los palacios, donde después se construyó un santuario. En el techo del santuario hay algunos frescos, entre ellos el del recogedor de azafrán. También en la parte noreste está el teatro al aire libre, donde las graderías forman una L, y que servían para unos 500 espectadores.

    Vía principal

    La vía de la procesión se cruzaba con la vía real. A cada lado de la vía algunas casas entre ellas la "casa de los frescos" y "el Arsenal"; al oeste la casa del tesoro noroeste, que debe el nombre a los objetos de bronce que se han hallado. La vía lleva a un pequeño palacio en que fue encontrado el objeto en forma de cabeza de toro.

    La Sala del Trono

    Trono.
    La sala del trono recibía la luz por una abertura en la parte superior. Hoy hay copias de los frescos hallados en diversas partes del palacio. A nivel de la calle el acceso a la sala del trono tiene un vestíbulo con columnas. A la derecha entrando una bancada de piedra con una silla de madera reconstruida (la original se encontró quemada). Un fresco decora la pared. Al fondo un pequeño santuario, algunas jarras que se supone que se utilizaban para ceremonias. Una escalera permite subir a la planta superior. Unas columnas separan la sala del trono del santuario a la izquierda. Detrás del santuario dos pequeñas cámaras, una con una gran jarra y la otra, llamada "cámara del tesoro" donde se han hallado estatuillas de diosas y otros objetos. A la izquierda del santuario, el vestíbulo de criptas de pilares o cámara hipóstila, donde se hacían los sacrificios. Los pilares están decorados con un símbolo (el de las hachas dobles).

    Véase también

    Enlaces externos

    Épica Babilónica de la Creación.

    Relieve asirio mostrando la lucha de Marduk con Tiamat.
    Enûma Elish es un poema babilónico que narra el origen del mundo. Enûma Elish significa en acadio "cuando en lo alto", y son las dos primeras palabras del poema. Está recogido en unas tablillas halladas en las ruinas de la biblioteca de Asurbanipal (669 a. C. - 627 a. C.), en Nínive.

    Índice

    Contenido

    Cada una de las tablillas contiene entre 115 y 170 líneas de caracteres cuneiformes datados del año 1200 a. C. El poema está constituido en versos de dos líneas, y la función del segundo es enfatizar el primero mediante oposición, por ejemplo:
    "Cuando en lo alto el cielo no
    había sido nombrado,
    no había sido llamada con
    un nombre abajo la tierra
    firme".
    Según esta cosmogonía, antes de que el cielo y la tierra tuviesen nombre (no tener nombre equivalía a no existir), la diosa del agua salada Tiamat y el dios del agua dulce Apsu, engendraron una familia de dioses con la mezcla de sus aguas, y estos a su vez a otros dioses. Estos nuevos dioses perturbaban a Apsu, que decidió destruirlos. Aunque uno de ellos, Ea, se anticipó a los deseos de Apsu haciendo un conjuro y derramando el sueño sobre él, para luego matarlo. Ea, o Nudimmud, el dios parricida, junto a Damkina, engendró a Marduk, el dios de Babilonia. Al tiempo, Tiamat es convencida de tomar venganza y rebelarse, decide dar mucho poder a Kingu, su nuevo esposo, y le entrega las tablillas del destino. Marduk es nombrado por los dioses para enfrentar a Tiamat, accede con la condición de ser nombrado "príncipe de los dioses o dios supremo", finalmente vence a Tiamat, la mata y con su cuerpo crea el cielo y la tierra. Luego a Kingu le son arrebatadas las tablas del destino. Marduk, exultante, planea realizar obras estupendas y las comunica a Ea: Amasaré la sangre y haré que haya huesos. Crearé una criatura salvaje, 'hombre' se llamará. Tendrá que estar al servicio de los dioses, para que ellos vivan sin cuidado. Kingu es condenado a morir por ser el jefe de la rebelión, y, con su sangre, Ea crea a la humanidad. En honor a Marduk se construyó el Esagila en el Etemenanki.

    Interpretaciones

    El poema puede ser visto como la historia de la eterna lucha entre el Orden y el Caos, puesto que muestra el arquetipo del guerrero que lucha contra el Caos, pese a no conseguir derrotarle nunca, por lo que la lucha es constante. Por ello, Marduk, dios de la luz y el orden, debe vencer a Tiamat, quien representa a la oscuridad y el Caos.
    Erich Fromm considera Enûma Elish como la expresión poética de la transformación de la sociedad desde el Matriarcado al Patriarcado, más precisamente el cambio de paradigma de la fertilidad de la tierra como fuente de la vida y la creación a la razón como fuente de la creación humana.1 dando el paso desde una sociedad primitiva basada en una autoridad racional a una en que la autoridad está basada en el poder.

    Véase también

    Referencias


    1. Erich From, "The Anatomy of Human Destructiveness", Cap. 8 Antropology

    Bibliografía

    Cnosos.

    Cnosos
    Κνωσός - Knôsós
    Cnossos-planol.png
    Planta del palacio de Cnosos.
    Localización geográfica/administrativa
    Continente Europa
    Región Creta
    Ecorregión Costa norocentral de la isla, a 5 km al sudeste de Heraclión.1
    Situación Heraclión, Creta, Grecia
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    País(es) Flag of Greece.svg Grecia
    Historia del sitio
    Tipo yacimiento
    Uso original ciudad estado
    Época(s) Civilización minoica, del Neolítico a la Edad del Bronce Final. El primer palacio fue construido en el periodo minoico medio IA
    Cultura Minoica y micénica
    Hallazgos y descubrimiento
    Otros materiales Sillares de piedra caliza o yeso, madera, adobe, escombros para relleno, yeso
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    Arqueólogo(s) En las excavaciones de los equipos iniciales de descubrimiento del palacio: Arthur Evans; David George Hogarth,
    director de la Escuela Británica de Arqueología de Atenas; Duncan Mackenzie, superintendente de la excavación; Theodore Fyfe, arquitecto; Cristiano Doll,
    arquitecto Para el trabajo adicional del periodo neolítico en 1957: John Davies Evans
    Gestión
    Propietario(s) Estado
    Gestión Pública
    Sitio web http://odysseus.culture.gr/h/3/eh351.jsp?obj_id=2369.2
    Dimensiones del sitio
    Superficie 10 km2. El complejo palacial abarca 14.000 m2
    Anchura 3 km de este a oeste
    Otros datos
    Instalaciones Restaurado y mantenido para su visita. Evans utilizó principalmente de hormigón. las intervenciones modernas han sido el techado abierto de áreas frágiles, estabilización del suelo, caminos pavimentados, rampas de madera antideslizante, botes de basura, cerca perimetral de alambre de púas, iluminación de seguridad, tienda y comedor.
    Propietarios Originalmente propiedad de los cretenses, después Artur Evans, seguido de la Escuela Británica de Atenas, y finalmente la República de Grecia.
    Mapa(s) de localización
    Cnosos
    Cnosos
    Cnosos (Creta)
    Coordenadas 35°17′53″N 25°09′47″ECoordenadas: 35°17′53″N 25°09′47″E (mapa)
    [editar datos en Wikidata]
    Cnosos o Cnoso (en lineal B, ko-no-so; en griego, Κνωσσός, Knôsós) Asociada a la leyenda del rey Minos y de su palacio, el yacimiento, con ocupación humana desde el 7000 a. C., fue la ciudad más importante de Creta durante la civilización minoica, que alcanzó su máximo esplendor en el segundo milenio a. C., siendo el complejo palacial más antiguo de Europa. Está situada a unos 5 km al sudeste de la actual ciudad de Heraclión y al oeste del río Kairatos. En ella se alzan los restos del palacio de Cnosos, el más importante del periodo minoico y el más conocido de los complejos arqueológicos desde su descubrimiento en 1878.
    Su aspecto y su tamaño han hecho de ella un lugar reseñable e ineludible de las civilizaciones de la Europa arcaica que recibe medio millón de visitantes anualmente.3
    Los reyes de Cnosos alcanzaron su mayor poder hacia 1600 a. C., debido a que controlaban la zona del mar Egeo y comerciaban con el rico Egipto. La caída de la civilización minoica y la destrucción de Cnosos acontecieron al comienzo del periodo de mayor prosperidad de la civilización micénica, en Grecia; esta circunstancia sugiere la hipótesis de que los reyes micénicos atacaron y destruyeron las ciudades de la floreciente civilización minoica.

    Índice

    Cnosos en la mitología

    Según la tradición, cuando el rey Minos llegó a Creta dividió la isla en tres zonas y fundó tres ciudades: Cnosos, Festo y Cidonia.4 En Cnosos se hallaba el célebre Laberinto de Creta, que había sido realizado por Dédalo para encerrar al Minotauro.5 Anteriormente, según Estrabón, el nombre de Cnosos había sido Cerato, el mismo nombre del río que pasaba a su lado.6 Cnosos es mencionada por Homero como el lugar desde donde reinaba Minos.7 También la cita en el Catálogo de las naves de la Ilíada como una de las ciudades de Creta que eran gobernadas por Idomeneo que participó en la expedición de la coalición de los aqueos contra Troya.8 Además indica que era el lugar donde Dédalo fabricó para Ariadna un recinto para ejercitar el arte de la danza,9 un recinto del que Pausanias confirma la existencia en su tiempo, añadiendo que era de mármol.10 Heródoto destaca el dominio de los mares que ejercía Cnoso en la época de Minos.11

    Historia

    Civilización minoica

    Los restos más antiguos que se han hallado en Cnosos pertenecen a los periodos neolítico antiguo y medio, e incluso algunos elementos parecen anteriores a esas etapas.12
    La época del mayor florecimiento de Cnosos fue el periodo Minoico Medio. Se estima que la existencia del Palacio de Cnosos se remonta al siglo XX a. C. El palacio sufrió una primera destrucción debida posiblemente a movimientos sísmicos y fue reconstruido en torno al año 1700 a. C. Tuvo lugar una nueva destrucción, de menos envergadura que la anterior, en torno al año 1575 a. C. En este periodo Minoico Medio se inició el sistema de escritura conocido como lineal A, que pertenece a una lengua que no se ha podido identificar.13

    El palacio de Cnosos

    El palacio de Cnosos.
    La edificación más emblemática de Cnosos era el palacio. Con más de 1000 habitaciones, fue el principal palacio cretense y en el que se ha querido ver la sede del mítico rey Minos, según la leyenda, el rey más importante que reinó en Creta y el posible origen del mito del laberinto de Creta.
    Todo el complejo, que no estaba fortificado, estaba construido en piedra sobre una estructura de madera y se aglutina en torno a un patio central.14
    En las paredes hay numerosas pinturas murales entre las que destacan las representaciones de saltos de toros. Otros hallazgos del palacio, como vasijas, estatuillas y otros objetos portáliles, se conservan en el Museo Arqueológico de Heraclión.
    El complejo fue descubierto por Arthur Evans en 1900. En uno de los edificios del palacio, excavado por el británico Peter Warren, en 1975, se encontraron varios cuerpos de niños fallecidos entre los ocho y doce años, que los análisis patológicos asociaron con sacrificios rituales.

    Civilización micénica

    Se discute el momento en que los griegos micénicos se hicieron con el control de la isla de Creta y por tanto de Cnosos. Una primera hipótesis señala que los micénicos aprovecharon el momento de la erupción de la isla de Tera para apoderarse de la isla. Otra hipótesis supone que la llegada de los micénicos fue posterior, en torno al año 1400 a. C., cuando se habría producido otra destrucción del Palacio de Cnosos. Existe también controversia sobre el momento de la destrucción final del palacio, que según Arthur Evans fue el año 1400 a. C. pero otros críticos sostienen que continuó existiendo hasta poco después del año 1200 a. C.15

    Las tablillas micénicas

    Una de las tablillas de lineal B encontradas en Cnosos, que registra cantidades de aceite ofrecidas, al parecer, a varias divinidades.
    Del yacimiento arqueológico de Cnosos proceden aproximadamente 3000 tablillas escritas en un sistema de escritura silábico denominado lineal B cuya lengua se ha identificado como una forma arcaica del idioma griego. Se han propuesto diversas fechas para estas tablillas puesto que algunos consideran que pertenecen a un periodo en torno al año 1400 a. C. y otros consideran que son próximas al año 1200 a. C. Mediante estudios paleográficos se han identificado hasta unos 75 escribas diferentes de las tablillas de Cnosos.16 17
    El estudio del contenido de las tablillas ha proporcionado información sobre diversas realidades de su época como oficios, armas,, perfumes, ganado, productos agrícolas y cultos religiosos. Entre ellos se puede destacar el importante papel que tenía en Cnosos la industria textil. También se ha deducido que Cnosos era el centro de poder de un reino o principado que controlaba administrativamente al menos parte de la isla de Creta, desde La Canea (la antigua Cidonia) hasta Malia.18 19

    Épocas arcaica, clásica, helenística, romana y bizantina

    Tras el fin de la civilización micénica, la ciudad de Cnosos continuó existiendo, aunque sin gozar del esplendor de las épocas anteriores.
    En la Época Arcaica se atestigua que en Creta se hablaba el dialecto dorio, pero existen dudas acerca del momento en que se produjo la penetración de los dorios en la isla, aunque se ha sugerido, debido a cambios en los usos funerarios, que esta pudo producirse en las primeras fases de la Época Oscura.20
    Se conservan fragmentos de una inscripción de mitad del siglo V a. C. donde figura un tratado entre Cnosos y Tiliso de cooperación política, económica y religiosa donde Argos, a quien en el tratado se le considera como lugar de origen de las dos ciudades cretenses, ejerce un papel de mediador y garante aunque algún autor ha interpretado que en realidad Argos ejercería un papel dominante respecto a las otras dos ciudades, que serían sus colonias.21
    En el año 346 a. C. Falecos el focidio ayudó a Cnosos contra la ciudad de Licto. Estos últimos fueron ayudados por el rey Arquídamo III de Esparta22 que derrotó al ejército de Falecos. La lucha entre Cnosos y Licto siguió por mucho tiempo y se formó una gran coalición cretense contra Cnosos encabezada por Licto. Pero Cnosos, aliada con Gortina y con el apoyo de soldados venidos de Etolia, aprovechó una ausencia temporal de los soldados de Licto, atacó la ciudad y la destruyó.23
    En el año 121 a. C., hubo una guerra entre Gortina y Cnosos mientras estaba en Cnosos, Dorilao, un estratega de Mitridates V del Ponto. Dorilao comandó las tropas de Cnosos que vencieron a Gortina.24
    En el año 36, el emperador romano Octavio Augusto fundó en Cnosos una colonia romana que llamó Colonia Iulia nobilis Cnossus.25 Allí fue divinizado, en época de Nerón, el emperador Claudio.26
    Cnosos fue sede de un obispado en la época romana y bizantina; se conservan restos de una basílica del siglo VI. Tras la conquista de Creta por los árabes, Cnosos fue perdiendo importancia paulatinamente en favor de Heraclión, hasta caer en el olvido.27

    Redescubrimiento de Cnosos

    Las primeras excavaciones que redescubrieron la antigua Cnosos fueron realizadas en 1877 o 1878 en un montículo llamado Kéfala por el griego Minos Kalokairinós, que era industrial, cónsul de España, y aficionado a la arqueología.28
    Tras los primeros hallazgos, las autoridades locales decidieron parar las excavaciones y el griego no pudo obtener el permiso para seguir excavando.28 Algunos años después, el alemán Heinrich Schliemann, que había descubierto Troya, se interesó por los hallazgos y quiso comprar el terreno donde se habían realizado esas primeras excavaciones, pero tras alcanzar un primer acuerdo con su propietario, creyó que estaba siendo víctima de un engaño y rompió el pacto.29
    Así pues, Arthur Evans visitó Creta por primera vez en 1894 y, tras recorrer toda la isla y contactar con los especialistas en arqueología, incluído Minos Kalokairinós, decidió comprar el terreno. Creta consiguió una especie de independencia del Imperio otomano en 1899, lo que facilitó a Evans poder obtener los permisos. Las excavaciones se iniciaron el 23 de marzo de 1900. Evans estuvo excavando en Cnosos entre los años 1900 y 1930, con excepción del periodo comprendido entre 1914 y 1921 debido a la Primera Guerra Mundial. Entre 1921 y 1935 publicó la obra El palacio de Minos, en cuatro volúmenes.28
    En un principio, no se había pensado en la posibilidad de cubrir los hallazgos, por lo que estos iban sufriendo numerosos deterioros al quedar desprotegidos. Los excavadores tuvieron entonces que enfrentarse al problema y emprendieron numerosos trabajos de protección y de consolidación de las estructuras, pero también de reconstrucción del edificio utilizando incluso materiales como el hierro y el hormigón que fueron motivo de controversia.28

    Véase también

    Referencias


  • Papadopoulos, John K (1997). «Knossos». En Delatorre, Marta. The conservation of archaeological sites in the Mediterranean region: an international conference organized by the Getty Conservation Institute and the Paul Getty Museum, 6–12 May 1995 (en inglés). Los Ángeles: The Paul Getty Trust. p. 93.

  • Ministerio griego de cultura y turismo, ed. (2007). «Odysseus» (en inglés). Consultado el 11 de enero de 2015.
    British School at Athens (ed.). «Knossos» (en inglés). Consultado el 11 de enero de 2015.

  • General Secretariat of the National Statistical Service

  • Estrabón X,4,8.

  • Pausanias I,27,10.

  • Estrabón X,4,8.

  • Homero, Odisea XIX,178.

  • Homero, Ilíada II, 646.

  • Homero, Ilíada XVIII,591.

  • Pausanias IX,40,3.

  • Heródoto III,122.

  • Luis García Iglesias, Los orígenes del pueblo griego, p .40, Madrid: Síntesis, 2000, ISBN 84-7738-520-3.

  • Luis García Iglesias, Los orígenes del pueblo griego, pp.46,47,52,53,57.

  • Furio Durando, Grecia. Guía de arqueología. pp.200-201, Madrid, Libsa, 2005, ISBN 84-662-1106-3.

  • Luis García Iglesias, Los orígenes del pueblo griego, pp.62-64, 88-90.

  • Alberto Bernabé y Eugenio R. Luján, Introducción al griego micénico p.3, Zaragoza, Universidad de Zaragoza, 2006, ISBN 84-7733-855-8.

  • Luis García Iglesias, Los orígenes del pueblo griego, pp.95,98.

  • Alberto Bernabé y Eugenio R. Luján, Introducción al griego micénico p.280.

  • Luis García Iglesias, Los orígenes del pueblo griego, p.166.

  • Luis García Iglesias, Los orígenes del pueblo griego, pp. 204-205.

  • César Fornis, Grecia Exhausta. Ensayos sobre la guerra de Corinto, p.158, Vandenhoeck & Ruprecht, 2008, ISBN 978-3-525-25286-4.

  • Diodoro Sículo XVI, 62.

  • Polibio IV,53-55.

  • Estrabón X,4,10.

  • Dión Casio II,14,5.

  • Inscriptiones Creticae I, VIII,49.

  • Página del Ministerio de Cultura y Deportes de Grecia: el yacimiento arqueológico de Cnosos. Historia (en griego).

  • Una mirada retrospectiva a las restauraciones antiguas II: El Palacio de Cnosos en Revista Unicum, octubre 2012.

    1. Leonard Cottrell, El toro de Minos, pp.116-117, México D.F., Fondo de cultura económica, 1958, ISBN 968-16-0750-3.

    Enlaces externos