miércoles, 23 de abril de 2014

Beerseba.

(heb. Be*êr Sheba, "pozo de siete" [Gn. 21:30, 31], o "pozo de un juramento"
[26:31-33]; Estrabón lo explica como "siete pozos").  

Lugar en la Palestina del sur, residencia temporaria de los patriarcas Abrahán
(Gn. 21:31-34) e Isaac (26:23-33).  Desde allí Jacob fue a Harán (28:10), y
allí también, en camino a Egipto, se detuvo para ofrecer sacrificios en el
sitio donde su padre y su abuelo habían erigido altares y habían recibido
mensajes divinos (46:1-5).

70. La Beerseba moderna.

Beerseba fue asignado a la tribu de Simeón durante la distribución del
territorio (Jos. 19:2).  Como era la ciudad más austral del país, surgió la
expresión "desde Dan hasta Beerseba" (Jue. 20:1; 1 S. 3:20) -o "desde Beerseba
hasta Dan" (1 Cr. 21:2; 2 Cr. 30:5)- para indicar los límites norte y sur, o
viceversa, de la patria de Israel.  Los hijos de Samuel fueron jueces en
Beerseba (1 S. 8:2); Elías pasó por allí cuando huía a Horeb (1 R. 19:3); la
madre de Joás de Judá provenía de Beerseba (2 R. 12:1); en días del profeta
Amós la ciudad tenía un santuario que era visitado por la gente del reino del
norte (Am. 5:5; 8:14); después del exilio los judíos ocuparon de nuevo Beerseba
(Neh. 11:27, 30).

Generalmente se la ha identificado con Tell es-Seba*, cerca de la moderna Bir
es-Seba, la continuadora de esa antigua aldea, ahora una 151 próspera ciudad
del Estado de Israel.  Sin embargo, las excavaciones dirigidas por Y. Aharoni
desde 1969 hasta 1975 demostraron que ese sitio no fue ocupado antes del s XII
a.C.  Por lo tanto, la Beerseba de los tiempos patriarcales debió haber estado
ubicada en otra parte, tal vez en el lugar ocupado actualmente por la ciudad
moderna, donde se señala un pozo como el tradicional "pozo de Abrahán".  Mapa
VI, F-2.

Las excavaciones en Tell es-Seba* revelaron que la Beerseba posterior debió
haber, sido un centro administrativo y militar durante el tiempo de los reyes
hebreos.  Por ello tenía enormes graneros y fue fortificada en el s X a.C.
mediante un muro sólido de 4 m de espesor con entrantes y salientes, y una
puerta cuya planta, estructura y tamaño eran típicos de las puertas de la
época.  Este muro fue destruido probablemente durante la invasión de Sisac, rey
de Egipto, y luego reemplazado por un muro con casamatas en el s IX a.C., que
existió hasta que, junto con la ciudad, fue destruido a fines del s VIII a.C.,
tal vez por el rey Senaquerib de Asiria.  Durante las excavaciones del lugar se
encontró el altar del antiguo santuario, construido con piedras grandes y bien
labradas (fig 17).  Véase Altar.

Bib.: Estrabón xvi.4.24; Y. Aharoni, EA-EHL l:160-168.

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