jueves, 26 de marzo de 2015

Demetrio.

El nombre de dos reyes sirios mencionados en el Antiguo Testamento y otras dos personas en el Nuevo Testamento.

Demetrio Sóter (“Salvador”)

Llamado así porque salvó a los babilonios de la tiranía del sátrapa Heráclides; reinó desde 161 a 150 a.C. Fue el hijo de Seleuco Flopator, y pasó sus primeros años como rehén en Roma, pidiendo infructuosamente al Senado permiso para regresar a su país. Sin embargo, con la ayuda de su amigo, el historiador Polibio, escapó a Trípolis en Fenicia, formó un partido, asesinó a Antíoco V, su primo, con Lisias, el canciller, ascendió al trono de los seléucidas, y fue reconocido por Roma.
El partido judío, insatisfecho con Judas Macabeo, invitó a Demetrio a interferir en su favor. Demetrio nombró a Alcimo como sumo sacerdote y envió a su general Báquides con un ejército en su apoyo. Poco después, como la posición de Alcimo parecía segura, Báquides se marchó. Sin embargo, como Judas se hacía más fuerte, Alcimo hizo un nuevo llamamiento para pedir ayuda. Demetrio envió a su general Nicanor, que primero trató de capturar a Judas por estrategia, pero luego lo encontró en Cafarsalamá y perdió la batalla. Nicanor entró a Jerusalén, descargó su ira sobre los sacerdotes, y amenazó con destruir el Templo. Judas se enfrentó de nuevo a Nicanor en Bet Jorón y derrotó totalmente a su ejército. Nicanor cayó en la batalla (161 a.C.).
Dos meses más tarde, Demetrio, por tercera vez, envió un ejército sirio a Palestina bajo Báquides, que derrotó y mató a Judas en la batalla de Berea, guarneció algunas ciudades judías, y regresó. Un ejército sirio entró a Palestina bajo el mismo Báquides por cuarta vez en 158 a. C., pero el partido Macabeo había recuperado su fuerza, y un tratado puso fin a la campaña. Mientras tanto había surgido un pretendiente al trono de Siria en la persona de Alejandro Balas. Tanto Demetrio como Alejandro estaban ansiosos por obtener el apoyo de los judíos. Alejandro le ofreció a Jonatán Macabeo la púrpura y una diadema, las que aceptó en 153 a.C. Demetrio posteriormente ofreció aún mayores privilegios a los judíos y su líder, pero los judíos permanecieron fieles a Alejandro. En 150 a.C. Alejandro y sus aliados derrotaron a Demetrio, "que luchó valientemente con valor indomable en el fragor de la batalla y fue asesinado". (1 Mac. caps. 7, 9 y 10; 2 Mac. 14 y 15; Justino XXXV, I).

Demetrio Nicátor ("Conquistador")

Hijo del anterior, cuatro años después de la muerte de su padre logró ganar el trono de Siria. Jonatán Macabeo, fiel a Alejandro hasta el fin, se había opuesto a la sucesión de Demetrio II. El virrey de Demetrio, Apolonio, que reinó sobre Coelesiria, mantuvo a Joppe y Ashdod para su rey, pero fue expulsado y derrotado por Jonatán, que destruyó Ashdod y trajo consigo un rico botín a Jerusalén. Jonathan trató de sacudirse del todo del yugo sirio y sitió la fortaleza de Jerusalén. Demetrio primero citó a Jonatán a Tolemaida para responder por su rebelión, confiando en un partido pro-sirio entre los judíos, pero Jonatán continuó valientemente el asedio de Jerusalén y, a continuación, nada intimidado, se enfrentó a Demetrio en Tolemaida. Exigió una extensión de territorio y varios privilegios para los judíos, y apoyó su demanda con regalos costosos. Demetrio no se atrevió a negarse, pero aceptó la adición a Judea de tres distritos samaritanos, Efraín, Lida y Ramathaim; liberó a este territorio de Judea de todos los impuestos y confirmó a Jonatán en todas sus dignidades. Demetrio había escapado así de más peligro de parte de su vasallo judío, pero poco después tuvo que enfrentarse a Trifón, un ex general de Alejandro Balas. Este hombre proclamó rey al hijo de Alejandro, Antíoco VI, aunque por el momento era sólo un niño, y la actitud amenazante del pueblo de Antioquía puso el trono de Demetrio II en peligro inminente. En su angustia, hizo un llamamiento a Jonatán, quien envió tres mil hombres para sofocar la insurrección en Antioquía.
Demetrio prometió entregar Jerusalén y algunas otras fortalezas de Judea a Jonathan. Jonathan sofocó la revolución en Antioquía, pero Demetrio no cumplió su promesa. Poco después, Trifón y Antíoco, el pretendiente, capturaron Antioquía y buscaron la ayuda de Jonatán. Como Demetrio II había demostrado ser infiel, Jonathan dejó su lado y se acercó a Trifón. En consecuencia Demetrio reunió un ejército contra Jonatán, para castigar su deserción, pero nunca se arriesgó a una batalla. Cuando Trifón hubo asesinado a Antíoco VI, Jonathan volvió a la lealtad de Demetrio. Trifón fue finalmente derrotado por el hermano de Demetrio, pero Demetrio fue hecho prisionero en una campaña contra los partos, en cuyo poder permaneció durante diez años, l hija de cuyo rey, Mitrídates, recibió en matrimonio y por quien, bajo Fraates, fue restaurado en el trono de Siria después de derrotar a su hermano Antíoco Sidetes. Luego fue persuadido de atacar al rey de Egipto, Ptolomeo Fiscon. Esto provocó el surgimiento de otro pretendiente sirio, Alejandro Zabinas, quien derrotó a Demetrio, cerca de Damasco. Demetrio huyó a Tiro, y a su llegada allí fue asesinado en 128 a.C. Se dice que su esposa Cleopatra fue cómplice del crimen. (1 Mac. 13,41; 10,67; 14,3)

Demetrio de Hechos 19,24

Hechos 19,24 menciona a Demetrio, un platero (argurokopos), quien hacía altares de plata para Diana en Éfeso. Estos santuarios (naous; en B.D., “templos) probablemente fueron pequeños modelos de plata ya sea del templo o del santuario real (sacellum) en el que se colocaba el ídolo, y eran utilizados como amuletos u objetos de piedad y como recuerdos llevados por miles de peregrinos paganos. Al ver que su negocio decaía debido a la difusión del cristianismo y el declive del culto pagano, él y sus compañeros de oficio causó el alboroto contra San Pablo, según lo narrado en los Hechos 19.

Demetrio de 3 Juan 5,12

San Juan el Evangelista, en su Tercera Epístola (v. 12), elogia a Demetrio de quien "todos dan testimonio, y hasta la misma verdad" y al parecer lo opone a Diótrefes, quien no recibió a San Juan, y echó fuera de la Iglesia a los que sí lo recibieron (vers. 9 y 10). Nada más se sabe de él; es posible que fuese el portador de la carta.

Bibliografía: Para Demetrio Sotero, vea JOSEFO, Antiquities, XII, X; XIII, II; Histories, III, V; XXXI, XII, XIX; XXXII, IV; XXXIII, XIV ss; JUSTINO, Hist. Phil. Lib. XXXIX, I; APPIAN, Syriaca, LXVIII. SCHURER, Geschichte des jud. Volk. (4ta. ed., Leipzig, 1901), I, 216-48; MILMAN, History of the Jews, X, The Asmoneans.
Fuente: Arendzen, John. "Demetrius." The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. <http://www.newadvent.org/cathen/04707a.htm>.
Traducido por L H M.

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